Body Eart, Día 5: Percepción

Construimos nuestra visión del mundo y lo que pensamos que es real a través de nuestros sentidos. ¿Cómo ampliamos los hábitos de percepción?

-Comenzando justo en donde estás, observa lo que estás notando. ¿Tú habitualmente miras, escuchas, te mueves, hueles, pruebas o tocas para encontrarte con el mundo? Observa tus preferencias perceptivas.

-Comience un escaneo corporal. Siéntate cómodamente, o recuéstate sobre tu espalda en posición de descanso constructiva, ojos cerrados: -Lleve tu conciencia a la parte superior de tu cabeza.

-Percibe cualquier sensación sucediendo en esta parte de tu cuerpo. Puedes sentir hormigueo, una comezón, o un dolor. Observa cualquier sensación en esta área sin juzgar.

-Lleva tu conciencia a tu cara y cuero cabelludo. Puedes sentir el toque del aire en tu piel, calor o frío, un espasmo muscular. La invitación es a sentir lo que realmente está sucediendo en este momento, sin reaccionar.

-Mueve tu conciencia a tu cuello. Observa cualquier sensación – hormigueo, el toque de la tela sobre la piel, o el cabello mientras roza tu cuerpo. Si no sientes nada, sólo espera. La sensación está sucediendo todo el tiempo más allá de que seas consciente de ello o no.

-Mueve el ojo de tu mente a la parte posterior de tu cuerpo. Puede haber presión o dolor, calor o frío, compresión de articulaciones. Si tu mente divaga, sólo tráela de vuelta a esta parte de su cuerpo, valoración la sensación.

Continúa hacia la superficie delantera de tu cuerpo, el brazo derecho, el brazo izquierdo, la pelvis, la cadera y el muslo derecho, la parte inferior de la pierna

derecha y el pie, la cadera izquierda y el muslo, la pierna izquierda y el pie.

-Lleva tu conciencia a las plantas de tus pies.

– Regresa a la parte superior de la cabeza y escanea hacia abajo por el centro de tu cuerpo.

Percibe sensaciones en los tejidos blandos de tu boca y lengua, pulmones, corazón, sistema digestivo y órganos reproductivos.

Regrese a la conciencia de tu respiración.

-Percibe cualesquiera impulsos para el movimiento. Déjate seguir estos impulsos. Muévete mientras eres movido. En lugar de hacer ejercicio o patrones de movimiento, escucha tu cuerpo. Lo que se siente bien es lo correcto.

-Pausa y regresa a una alineación sentado. Lentamente abre los ojos en este diálogo con la luz que llamamos visión. ¿Puedes continuar siendo consciente de la sensación al tiempo que incluyes la visión?

Cambiando Lentes

-Siéntate en algún lugar donde puedas imaginar una visión amplia, con tus ojos abiertos:

-Visualiza que estás frente a un océano. Es un día cálido, con un sol brillante y una ligera brisa marina. La gente está paseando por allí, los niños y los perros están jugando, y las aves están pasando por encima. Construye esta escena para ti mismo: ¿cuáles son los colores, olores, texturas y detalles de este lugar?

Ahora, imagínate un par de lentes de sol y póntelos levantando tus manos hacia tu cara:

1. Enfoca tu atención en el agua, aire y tierra de este lugar. Éste es el lente geológico, conectándote de nuevo a billones de años de la historia de la tierra. Si eres un surfista, un alpinista, o un geólogo, este lente podría serte familiar. (Baja los brazos para refrescarse.)

2. Pruebe un segundo par de lentes (levantando tus manos a la cara): ¿Qué está pasando con las plantas y los animales de esta escena. Éste es el lente biológico, conectándote a millones de años atrás. A menudo reconocemos la verdad de nuestras vidas emocionales en la vida de los animales. Si eres un amante de los perros, jardinero, o biólogo, es posible que te sientas atraído por este lente.

3. Ponte el tercer par de lentes: Nota a las personas; éste es el lente cultural, conectándote de regreso a miles de años atrás -desde el origen de los seres humanos. Si estás interesado en la dinámica de género, la política, la religión, la historia, la arquitectura y la elección de ropa de la gente que ves -y los artistas y escritores que te han precedido en este sitio, es posible que veas el mundo a través de este lente. (Ahora baja los brazos, y los “lentes” para refrescarte.)

4. Pruebe el cuarto par de lentes: Conéctate con tus familiares; éste es el lente familiar, vinculándote de regreso cientos de años y continuando hasta el día presente. Es posible que tengas abuelos que caminaron aquí; padres cuyas cenizas se esparcieron en el mar, picnics y paseos en barco a islas cercanas. Algunos de nosotros vemos el mundo desde el lente de la familia. (Baja los brazos y los “lentes” para refrescarte.)

5. Y, por último, experimenta el último par de gafas – tu lente personal. Ahora estás conectando con décadas de historia, tu tiempo de vida. Esta visión incluye tu educación y formación, tus creencias y valores, las experiencias de vida individuales y los recuerdos que dan forma a tu percepción del lugar: un primer beso en el muelle, una actuación en la playa, o luchar con un amigo. El lugar es emocional, seas consciente de ello o no. (Baja los brazos, y los “lentes” y refréscate.)

El problema con cualquier lente (con binoculares, por ejemplo) es si se queda atascado, fijo en una visión del mundo, sin otras posibilidades. Entonces todo el resto de perspectivas son borrosas o imposibles de percibir.

La invitación es a mirar varias escenas durante el día y escanear a través de los lentes para ser más inclusivos. No hay dos personas que perciban lo mismo en el mismo momento. Cambiar de lentes abre posibilidades para la comunicación y el intercambio.

-Danza tu propia danza, con conciencia de la percepción sensorial. ¿Cambiar lentes a medida que te mueves, amplía tu rango de percepción?

La sensación es el lenguaje del cuerpo, informando a todas nuestras acciones e interacciones. Es la forma en que damos “sentido” al mundo.

Vídeo: Dia 5, Percepción

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).

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Body Eart, Día 4 Remapeando la Verticalidad

La alineación es relación, no posición . ¿Cómo podemos fomentar ambas, movilidad y estabilidad, en el movimiento ?

Comienza de pie:

-Siente el suelo y el espacio a tu alrededor, orientándote bidireccionalmente.

-Golpea el lado externo de tu tobillo. Esta protuberancia es la primer marca en la alineación postural. Frótalo para fomentar la sensibilidad.

-Toca la esfera grande, el trocánter, en el lado del muslo, la segunda marca. Mueve la parte superior de su pierna directamente sobre tu tobillo. Relaja tus rodillas, para que no estén trabadas hacia atrás.

-Toca la parte central de tus costillas. Mide de adelante hacia atrás y encuentra el centro. Esta es la tercera marca. Muévelo directamente sobre tu muslo y tobillo.

-Toca el centro de tu oreja – el agujero de la oreja , y trae esta cuarta marca a una alineación vertical llevadera.

– Golpea la parte superior de tu cabeza y tira de un par de cabellos, reales o imaginarios, hacia arriba al espacio, extendiendo tu eje vertical.

-Ahora usa los dedos índices de ambas manos para tocar el centro de tus orejas. Imagine tus dedos encontrándose en el centro de tu cráneo creando un eje horizontal. Haz un pequeño “sí” alrededor de esta articulación central, donde el peso de tu cráneo se traslada hacia abajo a tu columna vertebral.

-Haz crecer una plomada desde la parte superior de tu cabeza, e imagínala descendiendo por el frente de tu columna vertebral, a través del agujero en tu pelvis, entre los pies, y hacia abajo a través de las capas de la tierra al núcleo de hierro sólido donde todas las plomadas se reúnen. Orienta sus tres pesos corporales alrededor de este eje vertical imaginario.

– Ahora deja que tu columna se mueva de lado a lado, como un pez. Imagina que te estás moviendo entre dos placas de cristal. La cabeza del pescado te guía desde la parte superior del cráneo y hay una cola de pescado yendo atrás y adelante, propulsándote, como la cola de un tiburón o un salmón. Haz desaparecer tus piernas y deja que el cóccix sea libre.

-Pausa, percibiendo que has estimulado con el movimiento de pez.

-Mueve tu columna vertebral de adelante hacia atrás. Este es un patrón mamífero, como ballenas o delfines nadando a través del mar o un caballo galopando. Nota cualquier agarre en la vértebra veinte y seis de tu columna.

Anima a cada una a moverse.

Ahora mueve tu columna en espirales. Guiando con tu boca y ojos, observa todo el espacio detrás de ti. (Como una bandera que se envuelve en su asta) Ahora inicia con tu cóccix una espiral ascendente a través de la cabeza.

Una columna saludable se mueve en todas las tres direcciones, de lado a lado, de adelante hacia atrás, y en espiral. Esta movilidad da soporte a nuestra agilidad humana multidimensional – la capacidad de moverse en cualquier dirección con facilidad.

-Inclinando la columna verticalmente, explora la horizontalidad. Puedes mantenerte orientado al peso y al espacio, cabeza y cola, en cualquier plano del movimiento.

-La rigidez de la columna es una señal de estar reteniendo el sistema nervioso. Equilibrar movilidad y estabilidad cultiva la predisposición para la respuesta – nuestra capacidad para responder – a la responsabilidad.

-Ve o imagina otras dos personas, y párate de pie frente a ellas. ¿Puedes ver y ser visto, sin cambiar quién eres?

-Percibe que en la comunicación con otros, estás parado en el mismo terreno, compartiendo el mismo espacio.

-Explora por tu cuenta. Danza tu propia danza. Deja que tu columna móvil sea visible, audible, y expresiva.

La alineación no es algo que “hacemos”, que es algo que “somos”.

 

Vídeo: Día Cuatro, Remapeando la Verticalidad

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).

Body Eart, Día 3: Respiración y Voz

Puedes hacer lo que sea con tu voz siempre y cuando tengas suficiente aliento.

Toma un asiento cómodo, o elige la posición de descanso constructivo, tendido con tu espalda en el suelo, los pies más anchos que las caderas, y los brazos por debajo del nivel de los hombros. Cierra tus ojos y mueve tu atención hacia el interior:

-Nota cualquier sensación de respiración.

-Lleva tus manos a la zona baja de tu vientre y espalda, y expande éstas áreas a medida que respiras – llenando y vaciando.

-Deja que el ambiente externo forme parte de tu cuerpo con cada respiración.

-Mueve tus manos a la parte inferior de tus costillas y sigue el rastro de su circunferencia. Este es el sitio de unión para tu diafragma. Se mueve hacia abajo en la inhalación mientras tus costillas se expanden, y se libera en la exhalación. Siéntelo o imagínalo moviéndose dentro tuyo – como una medusa propulsándose a través del océano.

-Coloca tus manos abarcando todo el volumen de tus costillas (parte superior, lateral, y posterior). Expande tus costillas en la inhalación. Siente el apoyo de la tierra y relájate en la exhalación. Recuerda, no hay músculo de exhalación.

-Mueve tus manos a tu corazón. Colócalas en el esternón e imagina a tu corazón pulsando sangre a cada célula en tu cuerpo. Tus células óseas están respirando, células musculares están respirando, células nerviosas están respirando en un proceso llamado respiración celular. Siente todo tu cuerpo respirando.

-Percibe el aire moviéndose a través de tus labios. Invita a un suspiro audible. Repite varias veces.

-Permite que tu respiración se convierta en sonido. Siente las vibraciones sin tensionar otros músculos.

-Explora cualquier tono vocal y déjalo resonar a través de tu cuerpo. Sé tocado por el sonido. Ahora deja que el sonido toque el espacio que te rodea.

-Pausa y nota cualquier vibración persistente.

-Cambia a estar de pie.

-Explora respiración y voz en la alineación vertical. Vocaliza y camina al mismo tiempo, sosteniendo la espaciosidad interna.

-Conecta tu voz resonante a tu cuerpo fluido. Relaja la parte posterior de tu cuello.

-Pinta toda la habitación con tu voz. Prueba diferentes tonos y volúmenes. Explora palabras.

-Práctica jovialmente con extremos en la vocalización, para que tu registro vocal promedio pueda ser más expresivo y variado.

-Invita diferentes idiomas y modalidades culturales.

-Invita levedad en tu voz y movimiento, vinculando con el cielo. ¿Puedes conservar una respiración plena y regular mientras exploras?

-Algunos dicen que desarrollamos nuestros hábitos vocales en la pubertad – mientras nuestro cuerpo madura, y mantenemos esos patrones durante el resto de nuestra vida. Pero hemos cambiado mucho desde entonces. Hay más potencial al alcance.

-Baila tu propia danza con sonido y respiración. Escucha y también vocaliza, equilibrando la impresión con la expresión. Permite que cada parte de tu cuerpo sea resiliente y articulada en este dialogo con el aire.

Respirar es una aventura amorosa entre nuestro corazón y las plantas.

 

Vídeo: Día Tres, Respiración y Voz

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).

Body Earth, Día 2: Refrescando la fluidez

Los seres humanos son, sobre todo, agua, reflejando nuestra herencia oceánico. ¿Cómo cultivamos sensibilidad y resonancia, en lugar de rigidez?


Tendido cómodamente en el suelo, con ojos cerrados:

-Conecta con el teatro de tu imaginación. Visualiza tu cuerpo como un globo de agua gigante.


-Comienza a rodar el globo vertiendo su contenido líquido. Disuelve tus articulaciones óseas y lugares estrechos. A veces ayuda moverse lentamente, sintiendo la continuidad de todos los tejidos.


-Ahora imagina ser movido por un contexto fluido, una ola del océano o la corriente del río moviendo el volumen de tu cuerpo desde fuera – impulsando, haciendo rolar tu piel a través del espacio.


-Ahora muévete desde la misma piel – la membrana mutable. Cambia la forma de tu cuerpo a través del contenedor de la piel.


-Explora el cuerpo fluido por tu cuenta: desde la piel hasta lo profundo de adentro y desde la piel hacia lo profundo de afuera. ¿Qué es lo próximo que tu cuerpo soñará?


-Haz una pausa, notando toda la fluidez que está pasando en lo que llamamos quietud.


Rolando los 3 pesos del cuerpo.

-Comenzando con la cabeza, empieza a rolar el globo de tu cráneo. Nota que tienes que mover todo tu cuerpo para tocar todas las superficies.


-Rola la cesta de tus costillas. Hay más de 200 articulaciones en tus resilentes costillas; déjalas tocar y ser tocadas por el suelo.


-Rola la taza de tu pelvis. Siente su redondez. Explora la circunferencia de su taza pélvica, recibiendo la impresión de la tierra.

– Ahora, rola los pesos de los tres cuerpo juntos. Explora un rolar completo, como un niño rodando por una colina – moviendo el cuerpo como un todo alrededor de un eje.


-Descansa.


-Comenzando a rolar en la cabeza, permite una espiral secuencial a través de la columna vertebral.

-Iniciando con tu Coxis, nota como se invierte la espiral. ¿Cómo cambia esto tu experiencia?

-Haz una pausa, volviendo a la conciencia omnidireccional del cuerpo líquido.

-Cuando estés listo, con los ojos cerrados, rola tu cuerpo a una posición sentada. Vierte la pelvis primero, luego las costillas y la cabeza es la última. ¿Puedes mantener fluidez en verticalidad?


-Lentamente abre los ojos. Mira o imagina a alguien sentado frente a ti. Mantiene el mar interior de tu cuerpo fluido a medida que agregas la visión y relación con otro.

-Baila tu propia danza. La fluidez es la base de todos los estilos de movimiento. Cualquier alcanzar en el espacio es un estiramiento, conectando de forma fluida a través de la fascia a todo tu cuerpo. Si mueves una parte, responde otra. Fluye a través de la trama de tu estructura.

Cada calidad encontrada bajo el agua se encuentra en nosotros. Nuestros cuerpos recuerdan.

Video: Día 2, Refrescando la fluidez

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).

Body Eart, Día 1: Orientación y Llegada

A veces pasamos todo nuestro tiempo sólo llegando a un nuevo lugar, en vez de estar totalmente presentes. ¿Cómo practicamos la orientación y el llegar?


Comienza de pie:


-Saluda a tu más viejo compañero, la gravedad. ¿Cómo notas la sensación de peso en tu cuerpo?


-Mueve la cabeza fuera del centro y observa los cambios sutiles en tus sensitivos pies.


-Da un paseo y recibe el suelo
con tus pies. Deja que la tierra te toque.


-Ahora, muévete con pies activos. Deja que ellos te guíen hacia el espacio. ¿Cambia esto el cómo te mueves?


-Trae la atención sobre las palmas de tus manos y recibe las “Noticias del universo” en su piel.


-Imagina una cola, de tu elección, y hazla crecer desde tu cóccix: dinosaurio, Salamandra o Caniche. Percibe cómo tu cola extiende tu columna hacia el espacio.


-Lleva la cima de tu cabeza hacia el cielo. Sacude cualquier tensión fuera de tu columna vertebral mientras te elongas desde la cabeza hacia cola.


-Mueve la cabeza enérgicamente y lleva tu atención a tu oído interno. Visualiza las pequeñas piedras de la oreja (
Otolitos) suspendidas en líquido hablándote del equilibrio. Imagina largos pendientes colgando, amplificando tu sentido del abajo. Acelera o desacelera tu movimiento y percibe la diferencia.


-Lleva la atención a tus ojos. Pausa y activa la visión periférica. Imagina los ojos como ventanas, recibiendo del mundo. Ahora explora una mirada activa. Deje que tus ojos te guíen hacia el espacio.


-Explora por tu cuenta, con conciencia de manos y pies, cabeza y cola, oído interno y ojos. Estas son partes del sistema tónico -el sistema de gravedad en tu cuerpo- ubicándote en el espacio.


-Cambia a estar tumbado cómodamente sobre la espalda y rinde tu peso a la tierra. ¿Qué puedes soltar que te esté manteniendo lejos de la tierra? Conecta con la gravedad.


-A veces rendirse se siente como colapsar. Si el colapso es adecuado para ti, rueda sobre tu vientre y derrama tu peso en esta superficie vulnerable. Descansa. Permanece todo el tiempo que necesitas, hasta que sientas un verdadero impulso a moverte otra vez.


-Cuando estés listo, baila tu propia danza, orientándote al peso y estimulando el sistema de gravedad en tu cuerpo, respondiendo a la pregunta “Dónde estoy?”.


-Deja que tu cuerpo te diga lo que quiere. Sabe exactamente lo que necesita en cada momento para descansar, recuperar y expresar, si te tomas el tiempo para escuchar.
Sintonízate en lugar de desconectarte.


A veces tienes que ir hacia el fondo de ti mismo para encontrar una voz auténtica – para dar el siguiente paso.

 

Vídeo: Día Uno, Orientación y Llegada

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).

Body Earth: Introducción

Bienvenidos, soy Andrea Olsen, y estoy encantada de compartir contigo estas siete exploraciones de movimiento, desarrolladas con mi colega Caryn McHose.

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Las relaciones son un tema de nuestro tiempo: relaciones con el cuerpo, con el lugar y con la comunidad global. Esta serie de cortometrajes ofrece recursos para aligerar el cuerpo mediante la restauración del flujo inherente, nuestro derecho de nacimiento. Son para cualquier persona con curiosidad sobre como vivir de forma más consciente.


Dos conceptos subyacentes informan a este trabajo: el cuerpo es tierra. Nuestros huesos, la respiración y la sangre son los minerales, aire y agua dentro de nosotros. Al llegar a un lugar nuevo, en pocos días el 70% de tu cuerpo que es agua es ahora de esa cuenca. Los huevos, leche y vegetales locales que comes forman tus músculos y huesos. Los seres humanos son también naturaleza, no separados sino lo mismo.

El segundo concepto es que la danza -y el movimiento- son caminos esenciales para experimentar esta interconexión. En lugar de superficial, periférico o extraño, el movimiento es central y fundamental en relación a lo que significa ser humano en este tiempo. Los cuerpos tienen una inteligencia intrínseca formada por más de 3 billones de años de historia evolutiva – desde los orígenes de la primera célula. En lugar de buscar el control sobre el cuerpo y los lugares que habitamos, desarrollamos prácticas para la atención profunda.


Para explorar estos conceptos experimentalmente, comenzamos con nuestros pies. En el día 1 nos orientamos al peso y al espacio y practicamos el llegar. El día 2 refrescamos la fluidez, seguido por la investigación de la voz y la respiración en el día 3. En la sesión 4 remapeamos la verticalidad, en el día 5 exploramos el proceso de percepción recordando cómo orientación y percepción subyacen en todos los movimientos que hacemos. El día 6 nos centramos en equilibrar el sistema nervioso. Y por último el día 7 hemos de aplicar todos estos recursos para abrazar el misterio, encontrándonos con la incertidumbre y los retos de nuestros días de manera más consciente y con una alegría más espontánea .


Estas siete exploraciones de movimientos pueden hacerse individualmente, parte por parte, o ligados en una práctica de una hora de duración. Las señales verbales sirven como invitaciones, no como órdenes. Sigue lo que capture tu imaginación, encontrando tu propia ruta a una conciencia corporeizada.
Necesitarás un espacio para moverte que se sienta lo suficientemente privado para la concentración enfocada, una alfombra de yoga u otra superficie limpia y ropa cómoda . Es útil si tienes un diario para reflexionar sobre el proceso. Puedes trabajar solo o con un grupo, mientras entramos en este viaje juntos.

 

Video: http://www.body-earth.org/work#/introduction/

Traducción original en Español por Miguel Castillo (Venezuela); traducción actualizada por Mario Blanco (España).